Cuando estaba preparando mi columna para El Post desde mi nuevo domicilio en Bruselas, un “tsunami político” de proporciones se produjo en Francia, a raíz de la detención en Nueva York del Director General del Fondo Monetario Internacional, el francés Dominique Strauss-Kahn, acusado de secuestro, agresión sexual e intento de violación contra una mucama portorriqueña en un hotel neoyorquino. Un verdadero balde de agua fría cayó, no sólo en la política francesa, sino también en la UE y en el propio FMI, que hace intentos por salir indemne de este grave affaire.
A la cabeza de esta poderosa organización internacional desde hace tres años y medio, militante del PS francés, propuesto al cargo por Nicolas Sarkozy, con muchos amigos y enemigos, DSK, como lo abrevian los medios franceses, había logrado imprimirle al FMI un nuevo sello y energía. Importante rol había cumplido en la gestión de la crisis y en eso se encontraba al momento de su arresto. Mañana debía venir a Bruselas a una reunión del Consejo de Ministros de Finanzas de la zona euro para abordar el tema de la crisis de la deuda de países europeos, en especial Grecia que vive momentos muy complejos. El miércoles debía participar en una actividad organizada por la Comisión Europea para luego volver a Washington. Si bien todas estas actividades se realizarán de todas maneras con los Directores Generales adjuntos que lo reemplazan, es indudable que el shock provocado con este arresto y acusaciones obstaculizará el normal desempeño de ellas.
Polémico, criticado, alabado, admirado y cuestionado, DSK se encontraba a la cabeza de los sondeos para la presidencial francesa de 2012. No obstante no haber sido nombrado aún candidato oficial del PS, el golpe también lo recibirá de alguna manera este partido, aunque con tiempo para ordenar sus filas.
En lo interno, el Partido Socialista se encontraba determinando las figuras que competirían en la primaria para decidir el contendor de Sarkozy (UMP) y Marine Le Pen (FN). Sus contendores más inmediatos al interior del PS eran François Hollande -que se le estaba acercando en las encuestas-, y la secretaria general del mismo partido Martine Aubry. Acostumbrados a las luchas internas en las primarias, muy divididos, los socialistas vislumbraban una contienda cerrada entre los dos primeros, pero con preferencia para DSK en la encuestas. Pero todo cambió.
Aunque no hay muertos en política, se ve extremadamente difícil la posibilidad que DSK sea el nuevo presidente de la República francesa. Los tiempos políticos y judiciales juegan en su contra. La justicia estadounidense comenzó el proceso, el que puede, de encontrarse culpable de los cargos que se le imputan, llevarlo a 25 años de prisión. Sin embargo, no obstante el principio de presunción de inocencia que ha sido invocado en las últimas horas en especial por sus correligionarios de partido y voceros del Gobierno, una acusación tan grave como la agresión sexual contra una mujer tendrá repercusiones políticas inmediatas en Francia.
A sólo mes y medio del cierre de las inscripciones para la primaria francesa del PS, DSK deberá preocuparse de su defensa sin tiempo para una campaña interna intensa. Por otra parte, resultaría absolutamente inviable un escenario de este tipo.
No todo está dicho en este caso que recién comienza. Sin duda la vida política francesa se verá trastocada y conmocionada con lo que le está ocurriendo al mandamás del FMI. El futuro a la cabeza de esta organización también queda en entredicho en momentos que se siguen afrontando los efectos de la crisis, en especial en Europa.
Estas acusaciones y arresto se vienen a sumar a las críticas hechas al nivel de vida de DSK. La última edición de L’Express International, junto con tenerlo en portada, había realizado todo un dossier criticando su caro tren de vida (fotografiado en un Porsche de un colaborador, con lujosos departamentos en París y una mansión en Marruecos, costosos ternos y otros lujos), que se opondría a la idea de un dirigente de izquierda, que además ordena a los países en problemas a ajustar sus cinturones en momentos de crisis.
Sospechas de conspiraciones, trampas, anteriores antecedentes polémicos relativos a su gusto por las mujeres, poder y política, son los ingredientes que sazonan en estos momentos el escenario político francés, a año y medio de la elección presidencial. De no mediar un hecho inesperado y relevante que venga a dar un vuelco en este caso, se puede afirmar que DSK está “fuera de juego” y que Nicolas Sarkozy se deshizo de su más fuerte competidor. Cómo seguirá el escenario judicial y político y en qué desembocará, la última palabra la tienen los tribunales estadounidenses, el FMI y el propio DSK.

Comentarios
Excelente post, Creo que no
Excelente post, Creo que no cabe duda de la complejidad del caso, puede ser culpable DSK, como también puede no serlo, no quiero pecar de ingenua pero tal vez podrá ser un complot en su contra para bajarlo de las elecciones en Francia? No lo sé habrá que analizar las distintas aristas que va mostrando este caso. Como dice el post anterior, los únicos damnificados son los partidarios del Socialismo en Francia ya que veían en DSK un fuerte contendor contra Sarkozy, tenían alguna chance de ganar ¿Ahora que sucederá? es una panorama incierto para los socialistas franceses, espero que se resuelva de la mejor manera para el pueblo francés, que tenga una representante digno de sus ideales y que eventualmente represente mejor sus peticiones.
Saludos y muy buen post!
Tsunami DSK
Excelente post sobre la situación que afecta al actual Presidente del FMI. No es primera vez que un político francés tiene problemas con la justicia, basta con recordar al ex Presidente de Francia Jacques Chirac involucrado en casos de corrupción etc.
Los grandes danmificados de todo esto, son los socialistas franceses que veian a DSK como el gran oponente de cara a las elecciones de 2012 frente al actual Mandatario Nicolás Sarkozy ,justamente era el tipo de candidato que podría hacer mella y tener chances reales de poder llegar a la presidencia.
Es dificil predecir que sucederá en los próximas semanas, tanto en el partido socialista francés como en la política general del país galo, es sabido y por experiencia que suelen haber cambios drásticos en el panorama electoral y que las sorpresas están a la orden del dia, si Francois Mitterand estuviese vivo, que diria lo que está pasando, buena pregunta.